III. Epidemiología Descriptiva · Capítulo III.1

Variables y Fuentes de Datos

Antes de calcular cualquier tasa hace falta saber qué tipo de dato se está midiendo y de dónde salió — dos decisiones que condicionan todo el análisis posterior.

~24 min de lectura

1. El marco de la epidemiología descriptiva

La epidemiología descriptiva es la rama que describe un fenómeno en tiempo, lugar y persona, cuantificando su frecuencia y distribución mediante medidas de incidencia, prevalencia y mortalidad (ver capítulo II.1), con la posterior formulación de hipótesis. Sus objetivos son: explicar el comportamiento de una enfermedad en una comunidad, describir su historia social, contribuir a su clasificación, conocer su distribución geográfica, formular hipótesis de mecanismos causales, guiar la planificación de servicios de salud, y plantear las bases para la investigación clínica, terapéutica y preventiva posterior.

Los tres determinantes clásicos se traducen en preguntas concretas: quién (edad, sexo, clase social, raza, grupo étnico, estado civil, ocupación), dónde (ubicación geográfica, altitud, ambiente urbano/rural), cuándo (tendencias, ciclos estacionales, relación tiempo-lugar).

2. Concepto y clasificación de variable

Una variable es una cualidad, propiedad o característica del objeto de estudio (individuos, elementos o hechos) que puede ser medida y que puede variar de una unidad de observación a otra, y también de un momento a otro en el mismo sujeto (por ejemplo, edad o sexo de una persona, tiempo de internación en un hospital).

TipoDefiniciónSubtipos
Cuantitativas (numéricas)Los valores siempre expresan una cantidad, medible en números, en escala continua o discretaDiscretas: entre dos valores no existe posibilidad de un valor intermedio (ej.: número de hijos). Continuas: entre dos valores cualesquiera siempre puede medirse otro intermedio (ej.: glucemia, presión arterial, peso, altura)
Cualitativas (categóricas)La variable expresa una cualidad a través de diferentes categorías, representadas por texto, letras o códigos, en escala nominal u ordinalNominales: categorías sin orden jerárquico (ej.: sexo, materias de una carrera, estado civil). Ordinales: categorías ordenadas donde las diferencias entre ellas pueden no ser iguales (ej.: educación formal, escalas de severidad del cáncer, escalas de dolor)

El promedio (media aritmética) y la mediana solo pueden calcularse para variables cuantitativas — no tiene sentido calcular el "sexo promedio" de una muestra (ver capítulo III.2 para el desarrollo completo de las medidas de resumen).

3. Fuentes de datos: primarias y secundarias

TipoDefinición
Primarias (recolección directa)Conjunto de datos obtenidos mediante métodos diseñados específicamente por el investigador de acuerdo a los fines de su propio estudio
Secundarias o documentalesContienen datos ya existentes, elaborados por terceros con fines distintos a los planteados en la investigación actual

Entre las fuentes secundarias de uso más frecuente en salud pública se encuentran: registros de estadísticas vitales; registros de servicios de atención médica ambulatoria, egresos hospitalarios y otras actividades asistenciales; censos de población y vivienda; encuestas de hogares; registro civil; sistemas de catastro de fábricas y depósitos de sustancias peligrosas; sistemas de información geográfica; sistemas de vigilancia epidemiológica (ver capítulo VI.1); sistemas de control de fronteras (inmigración, control de enfermedades transmisibles); disponibilidad alimentaria (producción-distribución-comercialización-consumo); ingresos y otras rentas; producto interno bruto; y presupuesto/gasto nacional en salud, educación y programas sociales.

¿Por qué la epidemiología descriptiva depende tan fuertemente de fuentes secundarias, si en principio los datos "hechos a medida" (primarios) serían siempre más precisos para responder una pregunta específica? Porque la epidemiología descriptiva trabaja, casi por definición, a escala poblacional —a menudo con poblaciones enteras de un país, provincia o municipio— y recolectar datos primarios específicamente diseñados para cada pregunta epidemiológica sería, en la práctica, inviable en tiempo y costo. Las fuentes secundarias (censos, estadísticas vitales, registros hospitalarios) ya existen, se recolectan de forma continua y sistemática con fines administrativos o de gestión, y cubren poblaciones completas en lugar de muestras. El costo de este atajo es que esos datos no fueron diseñados pensando en la pregunta epidemiológica actual —pueden tener definiciones de caso distintas, calidad de registro variable entre regiones, o categorías demasiado gruesas para el análisis que se necesita—. Por eso gran parte del trabajo metodológico en epidemiología descriptiva consiste en evaluar críticamente la calidad y los sesgos potenciales de estas fuentes secundarias antes de usarlas, más que en recolectar datos nuevos desde cero.

Trampa de examen: no confundir "variable cualitativa ordinal" con "variable cuantitativa discreta" — ambas producen valores que parecen ordenables numéricamente (por ejemplo, una escala de dolor de 1 a 10), pero en la variable ordinal las diferencias entre categorías consecutivas no son necesariamente iguales (la diferencia entre "dolor leve" y "dolor moderado" no es necesariamente la misma magnitud que entre "dolor moderado" y "dolor severo"), mientras que en una variable cuantitativa discreta sí lo son por definición (la diferencia entre 2 y 3 hijos es exactamente igual a la diferencia entre 3 y 4 hijos).

4. Puntos clave

  • Epidemiología descriptiva: tiempo-lugar-persona; genera hipótesis, no analiza causalidad (ver capítulo I.1).
  • Variables cuantitativas (discretas/continuas) vs. cualitativas (nominales/ordinales) — determina qué medidas de resumen y qué gráficos son aplicables (ver capítulo III.2).
  • Fuentes primarias (diseñadas ad hoc) vs. secundarias (registros existentes con otro fin original) — la epidemiología poblacional depende fuertemente de las segundas por razones de escala y costo.
  • Variable ordinal ≠ variable cuantitativa discreta: en la ordinal, las diferencias entre categorías no son necesariamente equivalentes.