I. Fundamentos de la Epidemiología · Capítulo I.2

Causalidad y Modelos Causales

La epidemiología no se conforma con describir quién enferma, dónde y cuándo — busca explicar por qué, con criterios explícitos que distinguen una asociación causal de una simple coincidencia estadística.

~24 min de lectura

1. El enfoque epidemiológico de la causalidad

El enfoque epidemiológico no se limita a describir los eventos de salud según a quiénes afecta, dónde y cuándo, sino que busca explicar por qué suceden. Este proceso de búsqueda de causalidad orienta las medidas de intervención adecuadas y la posterior evaluación de su efectividad.

El enfoque epidemiológico asume tres premisas sobre la enfermedad en la población: no ocurre por azar, no se distribuye homogéneamente, y tiene factores asociados que, para ser considerados causales, deben cumplir determinados criterios. También asume el principio de determinismo causal: toda causa precede a su efecto (temporalidad).

2. Los criterios de causalidad de Hill

Austin Bradford Hill (1965) propuso un conjunto de criterios —no una lista de requisitos estrictos, sino de consideraciones orientadoras— para evaluar si una asociación observada es probablemente causal:

CriterioSignificado
TemporalidadToda causa debe preceder a su efecto — el único criterio verdaderamente indispensable, sin excepción
Fuerza de asociaciónCuanto mayor la magnitud de la asociación (riesgo relativo u odds ratio elevados), más probable que sea causal
ConsistenciaLa asociación se repite en distintos estudios, poblaciones y circunstancias
EspecificidadUna causa específica produce un efecto específico (criterio menos aplicable en enfermedades multicausales)
Gradiente biológicoRelación dosis-respuesta: a mayor exposición, mayor efecto
Plausibilidad biológicaExiste un mecanismo biológico conocido o razonable que explique la asociación

Además, el enfoque epidemiológico considera que la enfermedad en la población es un fenómeno dinámico, cuya propagación depende de la interacción entre la exposición y la susceptibilidad de individuos y grupos a los factores determinantes de la enfermedad.

3. La tríada epidemiológica

Es el modelo tradicional de causalidad de las enfermedades transmisibles: la enfermedad resulta de la interacción entre el agente, el huésped susceptible y el ambiente.

  • Agentes: infecciosos o no infecciosos (químicos o físicos); son necesarios pero no siempre suficientes para causar la enfermedad.
  • Factores del huésped: determinan la exposición y la susceptibilidad de un individuo — edad, grupo étnico, constitución genética, género, estado socioeconómico y estilo de vida.
  • Factores ambientales: engloban el ambiente social, físico y biológico.

Este modelo es la base de la cadena de infección que se estudia en el capítulo siguiente (ver capítulo I.3).

4. El modelo de componentes causales de Rothman

El Modelo de Componentes Causales (Rothman, 1981) es un modelo de multicausalidad aplicable a todo tipo de enfermedades, no solo a las transmisibles. Según este modelo, la enfermedad es producida por un conjunto mínimo de condiciones que actúan en concierto, llamadas causas componentes. Al conjunto mínimo de causas componentes que, actuando juntas, producen la enfermedad, se le llama causa suficiente — un mecanismo causal completo de la enfermedad, del cual ninguna causa componente es superflua.

Una enfermedad puede tener varias causas suficientes distintas, cada una capaz de producirla por sí sola, cada una con su propio conjunto de causas componentes. Una causa componente cuya presencia es imprescindible en todos los mecanismos causales posibles de la enfermedad se denomina causa necesaria.

Ejemplo de cátedra — tuberculosis: supongamos que la tuberculosis tiene tres causas suficientes distintas (tres "pasteles" de causas componentes). El componente presente en las tres —el Mycobacterium tuberculosis— es la causa necesaria: tiene que estar presente para que ocurra la enfermedad, pero por sí solo no basta (no es causa suficiente). Otro componente, como la desnutrición, podría estar presente en dos de los tres "pasteles" pero ausente en el tercero: no es causa necesaria, porque puede haber tuberculosis sin desnutrición, pero sí contribuye a completar algunos de los mecanismos causales posibles.

Los factores que representan causas componentes incluyen tanto los factores de agente, huésped y ambiente de la tríada epidemiológica como los del modelo de determinantes de la salud en sentido amplio.

5. Implicancias para la prevención

Los modelos de causalidad tienen consecuencias prácticas directas para la prevención de enfermedades: no es necesario identificar todos los componentes de una causa suficiente para lograr una prevención eficaz, ya que remover uno solo de sus componentes bloquea la interacción con los demás y previene la ocurrencia del efecto. Sin embargo, la enfermedad en la población puede seguir siendo producida por la acción de otras causas suficientes distintas — de ahí que interrumpir un solo mecanismo causal reduzca la incidencia poblacional, pero no necesariamente la elimine.

Se comprende, por ello, que la única opción para erradicar completamente una enfermedad es la remoción de su causa necesaria (en el ejemplo anterior, eliminar la exposición al M. tuberculosis de toda la población, no solo intervenir sobre factores contribuyentes como la desnutrición).

¿Por qué convive el modelo de componentes causales (multicausal) con la tríada epidemiológica (más simple, "agente-huésped-ambiente"), en lugar de haber reemplazado completamente a esta última? Porque resuelven problemas distintos y complementarios. La tríada epidemiológica es un modelo descriptivo y organizativo, útil para clasificar rápidamente qué tipo de factor se está considerando (¿es del agente? ¿del huésped? ¿del ambiente?) y para estructurar la cadena de transmisión de enfermedades infecciosas específicas. El modelo de componentes causales es un modelo analítico y cuantitativo, que explica por qué la misma exposición (por ejemplo, tabaquismo) puede no producir enfermedad en un individuo y sí en otro: porque en el primero faltó completar alguna causa suficiente (quizás no tenía la predisposición genética que era otro componente de esa misma "receta" causal), mientras que en el segundo sí se completó el conjunto mínimo necesario. En la práctica clínica y epidemiológica, ambos modelos se usan en conjunto: la tríada para ubicar rápidamente el origen de un factor, y el modelo de componentes causales para razonar por qué la prevención de un solo factor de riesgo reduce pero no elimina una enfermedad multicausal como el cáncer de pulmón o la cardiopatía isquémica.

Trampa de examen: "causa necesaria" y "causa suficiente" no son sinónimos ni intercambiables. Una causa necesaria debe estar presente para que ocurra la enfermedad, pero puede no bastar por sí sola (como el M. tuberculosis). Una causa suficiente es el conjunto completo de componentes que garantiza la aparición de la enfermedad, pero una enfermedad puede tener varias causas suficientes distintas, y no todos sus componentes individuales son necesarios en todas ellas.

6. Puntos clave

  • Los criterios de Hill (temporalidad, fuerza de asociación, consistencia, especificidad, gradiente biológico, plausibilidad biológica) orientan la evaluación de causalidad; la temporalidad es el único criterio indispensable.
  • Tríada epidemiológica: agente + huésped susceptible + ambiente — modelo tradicional de las enfermedades transmisibles, base de la cadena de infección.
  • Modelo de componentes causales (Rothman): causa suficiente = conjunto mínimo de causas componentes que producen la enfermedad; causa necesaria = componente presente en todas las causas suficientes posibles.
  • Remover un componente no necesario reduce la incidencia pero no elimina la enfermedad (pueden existir otras causas suficientes); solo remover la causa necesaria permite la erradicación completa.